viernes 31 de julio de 2009

Silencio

La botella de champagne se encontraba vacía sobre la mesa del salón y junto a ella, dos copas semivacías llenaban la estancia de una magia invisible. Avanzando por el estrecho pasillo se apreciaban las valiosas obras de arte que inundaban la casa. Aparentemente todo estaba en orden. Había silencio. Las ventanas que habían sido limpiadas hacía unas horas ya no estaban impolutas y sobre ellas se apreciaban las huellas de las manos de dos desconocidos que unos minutos atrás se habían dejado llevar por la pasión que los dominaba. Tras la puerta situada al fondo del pasillo una tenue luz se asomaba tímidamente dejando ver las siluetas de dos cuerpos desnudos que no paraban de moverse debido al deseo... De repente, el silencio se rompió y los extraños se asaltaron. Desde la puerta principal, escucharon dos voces que les resultaron familiares. En seguida ambos se vistieron y salieron por la ventana sin hacer ruido. Pocos minutos después, gritos de horror salieron de la casa, los dueños habían descubierto que había sucedido en su hogar, aún así, sus alaridos sirvieron de poco, pues los culpables huían velozmente con una sonrisa traviesa que les delataba...

2 comentarios:

Perezoso dijo...

Lo mismo la que tiene que publicar sus historias eres tú y no yo.
Porque escribes mucho mejor que yo.

Pasa un buen finde, Alma!

BESOS!!!

Perezoso dijo...

Especula Alma, especula.
Simplemente me levanté de buen humor.
BESOS!